Hechos con el mismo cuidado con el que Maíta cuidaba de los suyos
Cada queso que sale de nuestra quesería es el resultado de un proceso lleno de dedicación, respeto por la tradición y amor por lo auténtico. En Quesos Maíta no corremos. Seguimos los tiempos que dicta la naturaleza y las enseñanzas que pasan de generación en generación.
Leche de ganadería propia
Todo comienza con la mejor materia prima: leche fresca de nuestra propia ganadería, cuidada con mimo, sin prisas ni intermediarios. Sabemos lo que damos a nuestros animales y cómo viven.
Proceso tradicional
Utilizamos métodos artesanales: cuajamos la leche con paciencia, moldeamos cada pieza a mano y dejamos que el tiempo haga su magia. Sin aditivos, sin atajos.
Maduración con historia
Nuestros quesos curan en espacios acondicionados, donde la temperatura, la humedad y el silencio acompañan su evolución. Algunos reposan semanas, otros meses. Cada uno adquiere su carácter propio, como las personas: con el tiempo y el cuidado necesarios.

